información necesaria para tareas como la comprensión, el cálculo o el razonamiento.
Imagine que le presentan, de una en una, una serie de oraciones de cuatro palabras como
“La nieve es blanca”
“Los caballos son reptiles”
“Las bicicletas son vehículos”
Cada oración se presenta en una pantalla, desaparece, y usted tiene que decidir si es verdadera o falsa.
Cuando ya ha analizado las tres oraciones se le pide que recuerde la última palabra de cada una de ellas.
Pues bien, eso que he descrito es una prueba de memoria de trabajo, con sus dos componentes: memoria
(recordar las últimas palabras) y procesamiento (decidir si las oraciones son verdaderas o falsas).
El número de oraciones aumenta hasta que usted no consiga recordar todas las palabras finales, y así se
calcula su capacidad de memoria de trabajo.
